易經I ChingEl Libro de los Cambios☰ 乾 Qián: Cielo, metal, noroeste, padre☱ 兌 Duì: Lago, metal, oeste, hija menor☲ 離 Lí: Fuego, fuego, sur, hija mediana☳ 震 Zhèn: Trueno, madera, este, hijo mayor☴ 巽 Xùn: Viento, madera, sureste, hija mayor☵ 坎 Kǎn: Agua, agua, norte, hijo mediano☶ 艮 Gèn: Montaña, tierra, noreste, hijo menor☷ 坤 Kūn: Tierra, tierra, suroeste, madre

13 同人 Tóng Rén La Comunidad

Juicio

Buscas la comunidad con otras personas, y la buscas a campo abierto, sin esconderte ni formar un círculo cerrado. Esa es su fuerza: la unión que vale es la que se abre a todos. Con ella hay progreso, y es bueno incluso atreverte a algo grande. Pero la unión necesita rectitud: no basta con estar de acuerdo, hace falta que el propósito común sea limpio. Pregúntate para qué te unes, y a quién dejas fuera.

Imagen

El cielo y el fuego: la luz sube y se extiende. Así ve las cosas el que sabe distinguirlas: cada una según su tipo y su clase. El buen gobernante ordena los asuntos en categorías. Para unirte a otros, primero ve qué es cada cosa. La comunidad no nace de borrar las diferencias, sino de reconocerlas con claridad y trabajar juntos con ellas.

Líneas

Línea 1

Sales por la puerta de tu casa a encontrarte con otros. Empiezas abierto, sin ideas ya hechas, y no hay error. Esto es lo bueno de los comienzos: todavía no hay bandos. Antes de que se formen grupos y rivalidades, sal a hablar con quien piensa distinto. Una comunidad que arranca sin cerrar la puerta tiene mejor punto de partida.

Línea 2

Te unes solo con tu clan, con los tuyos. Es natural, pero tiene un precio: la comunidad se estrecha, y hay motivo de arrepentimiento. Pregúntate si tu círculo se ha cerrado sobre sí mismo. Estar con los que piensan igual da seguridad, pero deja fuera lo que podría enriquecerte. Abre una puerta, aunque sea pequeña, y mira quién entra.

Línea 3

Escondes las armas entre la hierba espesa y subes a una loma, vigilando. Pasan tres años y no haces nada. Es la desconfianza convertida en parálisis. Si llevas mucho tiempo en guardia frente a alguien, pregúntate qué esperas de ese vigilar. El recelo puede impedir cualquier encuentro.

Línea 4

Subes a la muralla de la ciudad y no atacas, y eso es lo que está bien. Tener la fuerza y no usarla no es debilidad, es dominio de ti mismo. Suele ir bien. Pregúntate dónde estás a punto de golpear sin necesidad.

Línea 5

Primero lloras y gritas; después ríes. Es la imagen de quien pasa por la separación antes de reencontrarse: una gran fuerza vence los obstáculos y por fin se encuentran. No temas el dolor previo a la unión. A veces la comunidad real cuesta lágrimas, y por eso sabe tan bien.

Línea 6

Estás en las afueras, en el borde de la ciudad: te unes con otros, pero a distancia. No es una unión completa, y aun así no hay motivo de arrepentimiento. No todo vínculo necesita cercanía diaria. Pregúntate qué relaciones tuyas funcionan precisamente porque no exigen más de lo que puedes dar.

Reflexión

  1. ¿A quién dejas fuera de tu círculo sin haberlo decidido de verdad?
  2. ¿Qué desconfianza llevas contigo desde hace tiempo y a quién se la aplicas?
  3. ¿Qué fuerza tienes y estás eligiendo no usar en este momento?

Los 64 hexagramas