21 噬嗑 Morder a Través
Juicio
Hay algo que se interpone entre tus dientes y no te deja cerrar la boca: un obstáculo que hay que morder hasta atravesarlo. Hay un avance posible, y conviene usar medios firmes, incluso la ley. Si hay un malentendido o una falta que nadie quiere afrontar, no la dejes pudrirse. Aborda el problema de frente, con claridad y sin crueldad, hasta resolverlo.
Imagen
Trueno y relámpago: el ruido avisa y la luz muestra. Los antiguos reyes fijaban los castigos con inteligencia y promulgaban las leyes. La imagen une claridad y fuerza: una norma bien pensada no se aplica a ciegas ni se queda en palabras. Si te toca poner límites, que sean visibles y razonables. Pregúntate si las reglas que exiges se entienden y si las aplicas igual a todos.
Líneas
Línea 1
Tienes los pies en el cepo y has perdido los dedos de los pies: un freno al principio. No hay error. A veces una pequeña sanción a tiempo evita males mayores. Piensa qué te enseña el límite que te han puesto, o que te has puesto.
Línea 2
Muerdes la carne blanda y, sin querer, llegas hasta la nariz: algo se resuelve con tanta facilidad que te pasas. No hay error. Pero vigila hasta dónde llegas. Pregúntate si en lo que resuelves te has excedido por lo fácil que era.
Línea 3
Roes carne seca y encuentras algo desagradable. Hay un pequeño motivo de arrepentimiento, pero no un gran error. Es lo que pasa cuando afrontas algo viejo y duro: salen cosas que preferirías no encontrar. No te desanimes por eso. Es parte del trabajo. Pregúntate qué desagradable has encontrado, y si es una señal de que estás haciendo lo correcto.
Línea 4
Roes carne seca pegada al hueso y consigues flechas y dinero como prenda. Es un trabajo duro, con recompensa. Conviene reconocer la dificultad de la tarea y mantenerte firme: ahí está lo favorable. Pregúntate qué hueso estás masticando y qué prenda obtienes con ello.
Línea 5
Roes carne seca y encuentras oro amarillo. Mantente firme y recto, y date cuenta del peligro de tu posición: así no hay error. Al enfrentarte a algo difícil, salen cosas valiosas. Pero el oro también puede cegar. Pregúntate si lo hallado te hace olvidar lo arriesgado de tu situación.
Línea 6
Llevas puesta la canga y te han cortado las orejas: no oyes. Es mala señal. Es la imagen de quien ha endurecido su actitud y no atiende a avisos. Pregúntate qué consejos has dejado sin oír y cuándo fue la última vez que dejaste que te dijeran algo incómodo.
Reflexión
- ¿Qué obstáculo estás dejando pudrirse en lugar de morderlo hasta atravesarlo?
- ¿Qué consejo incómodo llevas tiempo sin escuchar?
- ¿Aplicas tus reglas por igual a ti y a los demás?