易經I ChingEl Libro de los Cambios☰ 乾 Qián: Cielo, metal, noroeste, padre☱ 兌 Duì: Lago, metal, oeste, hija menor☲ 離 Lí: Fuego, fuego, sur, hija mediana☳ 震 Zhèn: Trueno, madera, este, hijo mayor☴ 巽 Xùn: Viento, madera, sureste, hija mayor☵ 坎 Kǎn: Agua, agua, norte, hijo mediano☶ 艮 Gèn: Montaña, tierra, noreste, hijo menor☷ 坤 Kūn: Tierra, tierra, suroeste, madre

54 歸妹 Guī Mèi La Joven que se Casa

Juicio

Entras en algo, una relación, un proyecto, un grupo, desde una posición que no es la tuya ni la que eliges: ocupas un lugar secundario. Actuar aquí da mal resultado, y no hay ventaja en moverte. No es momento de forzar. Mide las condiciones antes de comprometerte, y pregúntate qué te pide ese lugar y si estás dispuesto a pagar su precio.

Imagen

Un lago y, sobre él, un trueno: el agua se agita y no sabe adónde ir. El sabio, mirando al fin lejano, conoce el mal que puede hacerse al comienzo. Muchas cosas empiezan con una torcedura pequeña que acaba siendo grande. Pregúntate qué detalle de este comienzo podría torcerse con el tiempo, y qué conviene corregir ahora, cuando todavía es fácil.

Líneas

Línea 1

Entras en una posición auxiliar, como quien cojea de una pierna y aun así sigue andando. Avanzar suele ir bien. Aunque tu lugar no sea el principal, puedes cumplir con lo que se te pide. Hay dignidad en hacer bien un papel pequeño. Pregúntate qué parte de tu trabajo puedes hacer bien sin quejarte del lugar que ocupas.

Línea 2

Ves con un solo ojo, y aun así ves. Te conviene la firmeza de quien guarda su lealtad en soledad, como una viuda. Tu visión es limitada, pero suficiente. Mantente fiel a lo que ya has decidido, aunque no brille. Pregúntate qué lealtad sostienes en silencio, y si ver un poco basta para seguir con lo que tienes.

Línea 3

Estabas destinado a un lugar mejor, pero ocupas uno humilde; vuelves y aceptas un puesto auxiliar. A veces no queda más que aceptar lo que hay. Eso no es rendirse: es ser realista y seguir en el juego. Pregúntate qué parte de esta situación puedes aceptar sin sentirte disminuido, y qué margen te queda aun así.

Línea 4

Retrasas el momento de casarte. Puede que llegues tarde, pero el momento llega. Hay valor en esperar. Aplazar un compromiso hasta que sea el adecuado no es perder: es cuidar lo que importa. No te dejes apremiar por quien dice que ya es tarde. Pregúntate si esperas por miedo o por criterio.

Línea 5

Recuerda el matrimonio de la hermana menor del rey Yi: las mangas de la princesa no eran tan ricas como las de su hermana pequeña que la acompañaba. Es como la luna casi llena. Suele ir bien. Quien no necesita lucirse deja espacio a los demás. Pregúntate qué lujo podrías dejar de exhibir, y qué ganarías si lo hicieras.

Línea 6

La joven lleva la cesta, pero vacía; el joven sacrifica la oveja, pero sin que salga sangre. No hay ventaja en nada. Son gestos sin contenido: todo parece hecho, pero no hay sustancia. Si te reconoces aquí, no sigas la forma por la forma. Pregúntate qué compromiso mantienes solo por apariencia, y qué haría falta para llenarlo de verdad.

Reflexión

  1. ¿Qué lugar ocupas en lo que has empezado y estás de acuerdo con él?
  2. ¿Qué detalle de este comienzo podría torcerse con el tiempo?
  3. ¿Qué compromiso mantienes solo por apariencia?

Los 64 hexagramas