17 隨 El Seguimiento
Juicio
Seguir y dejarse seguir: la relación con los demás se mueve en ambos sentidos. Aquí hay gran progreso, siempre que lo hagas con firmeza y rectitud. Eso es lo que te protege del error. No sigas por seguir ni arrastres a otros porque sí. Pregúntate a quién sigues y por qué, y qué aportas a quienes te siguen a ti. Seguir bien exige tener claro adónde se va.
Imagen
Un trueno oculto en medio del lago: la fuerza queda quieta bajo la superficie. Cuando empieza a anochecer, el sabio entra en casa y descansa. Es una imagen de acompañar el ritmo de las cosas: hay tiempo de actuar y tiempo de recogerse. No todo se resuelve forzando. Pregúntate si estás respetando el momento del día de tu propia vida, y si te permites parar cuando ya no es hora de seguir.
Líneas
Línea 1
Cambias el objeto de tu atención. Si te mantienes firme y recto, suele ir bien. Y al salir de tu puerta a buscar compañeros, es fácil que consigas algo valioso. Cambiar de rumbo no es traición, es abrirte. Salir de tu círculo conocido te acerca a gente que no habrías encontrado dentro.
Línea 2
Te aferras al niño pequeño y sueltas al hombre de edad y experiencia. Es una elección a favor de lo fácil y lo inmediato frente a lo sólido. Pregúntate a quién sigues por comodidad y a quién has dejado de escuchar por incómodo. Puede que hayas soltado justo lo que más te convenía.
Línea 3
Ahora te aferras al hombre de edad y experiencia y sueltas al niño pequeño. Con este seguir consigues lo que buscas, pero conviene que te mantengas firme y recto. Es el movimiento contrario al anterior, y mejor: eliges lo sólido. Pregúntate si lo haces por convicción o solo por cambiar.
Línea 4
Te siguen y consigues seguidores. Aunque seas firme y recto, hay riesgo: el éxito a veces atrae lo que no conviene. Pero si eres sincero en tu camino y lo dejas ver, ¿qué error podrías cometer? Pregúntate qué quieres de quienes te siguen y qué les das.
Línea 5
Eres sincero en fomentar lo bueno. Es buena señal. Aquí quien lidera lo hace con sinceridad: busca lo excelente, no el aplauso. Cuando eres coherente con lo que valoras, atraes a quienes lo valoran. Pregúntate qué cualidades de los demás estás cultivando, y si das ejemplo con tus propios actos antes que con tus palabras.
Línea 6
Tu sinceridad es firme, está agarrada y bien atada. El rey presenta sus ofrendas en la montaña del oeste. Es la imagen de una fidelidad que se convierte en algo casi sagrado. Hay lealtades que te sostienen precisamente por no ser fáciles. Pregúntate qué compromiso tuyo merece ser honrado con algo más que palabras, y si lo estás honrando.
Reflexión
- ¿A quién sigues por costumbre y a quién dejaste de escuchar por incómodo?
- ¿Qué quieres de quienes te siguen y qué les das tú?
- ¿Respetas tu momento de parar cuando empieza a anochecer?