39 蹇 El Obstáculo
Juicio
Hay un obstáculo delante, como un río crecido o un terreno que no deja pasar. Conviene ir hacia el suroeste, donde el terreno es llano, y no hacia el noreste, donde se complica. Conviene buscar a alguien de criterio. Con firmeza y rectitud, suele ir bien. No te lances contra lo que no cede: busca el lado fácil, pide consejo y apóyate en quien ve más lejos que tú.
Imagen
Una montaña con agua encima: el agua se acumula, no puede avanzar y la montaña no puede ceder. Es la imagen del bloqueo. El sabio se vuelve hacia sí mismo y cultiva su virtud. Cuando el camino hacia fuera no se abre, el trabajo está dentro. Pregúntate qué parte de ti puedes mejorar mientras el obstáculo sigue ahí, sin esperar a que se mueva.
Líneas
Línea 1
Si avanzas, encuentras más dificultades; si te quedas quieto, hay motivo de elogio. Es sensato esperar cuando adelantar solo complica. No hace falta que hagas algo para sentirte útil: a veces la mejor acción es no empeorar las cosas. Pregúntate qué paso estás a punto de dar que solo añadiría más dificultad, y qué pasa si lo pospones.
Línea 2
Eres como el ministro del rey que lucha con dificultad tras dificultad, y no por su propio provecho. Cargas con problemas que no son solo tuyos. Es un esfuerzo noble, aunque agotador. No esperes agradecimiento. Pregúntate por quién estás peleando y si esa causa merece lo que te cuesta, y si alguien más podría compartir contigo el peso.
Línea 3
Si avanzas, solo llegas a dificultades mayores. Te quedas quieto y vuelves con los tuyos. Retroceder hacia el grupo de siempre no es un fracaso: es buscar apoyo donde ya existe. A veces, regresar es la decisión más fuerte. Pregúntate quiénes son los tuyos, y si has pensado en acudir a ellos antes de seguir solo con el problema.
Línea 4
Si avanzas, encuentras dificultades mayores. Te quedas quieto y te unes con quien está justo encima de ti. Una alianza con quien tiene más peso o más visión te ayuda a superar lo que solo no podrías. Pregúntate a quién podrías acercarte para resolver esto, quién tiene lo que a ti te falta y qué puedes ofrecerle tú a cambio.
Línea 5
Luchas contra las mayores dificultades, y los amigos vienen a ayudarte. Es la prueba más dura, y no estás solo. Es momento de aceptar la ayuda y no hacerte el fuerte. Pregúntate si rechazas una ayuda por orgullo y quién podría estar esperando que se la pidas.
Línea 6
Si avanzas, aumentas las dificultades; si te quedas quieto, hay gran mérito. Juega a tu favor, y conviene buscar a alguien de criterio. Aquí la quietud no es pasividad, es sabiduría. Después del esfuerzo, la mejor decisión es dejar de empujar. Pregúntate qué tendrías que soltar para quedarte tranquilo, y con quién podrías hablar de ello.
Reflexión
- ¿Qué paso estás a punto de dar que solo añadiría dificultad?
- ¿A quién podrías acudir antes de seguir solo con este problema?
- ¿Qué ayuda estás rechazando por orgullo?