易經I ChingEl Libro de los Cambios☰ 乾 Qián: Cielo, metal, noroeste, padre☱ 兌 Duì: Lago, metal, oeste, hija menor☲ 離 Lí: Fuego, fuego, sur, hija mediana☳ 震 Zhèn: Trueno, madera, este, hijo mayor☴ 巽 Xùn: Viento, madera, sureste, hija mayor☵ 坎 Kǎn: Agua, agua, norte, hijo mediano☶ 艮 Gèn: Montaña, tierra, noreste, hijo menor☷ 坤 Kūn: Tierra, tierra, suroeste, madre

50 鼎 Dǐng El Caldero

Juicio

Un caldero de bronce sobre el fuego: el recipiente donde se cuece lo que alimenta a todos. Hay gran progreso y éxito. Es una imagen de transformación hecha con cuidado: se juntan ingredientes, se aplica calor y se sirve algo mejor que lo que había. Pregúntate qué estás cocinando en tu vida, y si tienes el recipiente, el fuego y la paciencia necesarios para que salga como quieres.

Imagen

La madera y, encima, el fuego: la leña alimenta la llama que calienta el caldero. El sabio mantiene cada posición en su sitio y asegura así el encargo recibido del cielo. Es una imagen de orden: cada cosa, en su lugar, y cada tarea, asumida. Pregúntate qué lugar te corresponde ahora, y qué parte de tu encargo estás sosteniendo bien o descuidando.

Líneas

Línea 1

El caldero está volcado y con las patas hacia arriba: ventaja para sacar lo que estaba mal dentro. No hay error. Cuando todo está del revés, es la ocasión de vaciar lo viejo antes de poner lo nuevo. No te lamentes por el desorden: es limpieza. Pregúntate qué convendría tirar de tu vida antes de poner algo nuevo.

Línea 2

Tienes el caldero con lo que hay que cocinar dentro. Si puedes decir: «Mi enemigo me tiene manía, pero no puede acercarse a mí», es buena señal. Es la imagen de quien tiene lo suyo en orden y está bien protegido. Pregúntate qué has preparado y si lo guardas con cuidado, y quién podría molestarte con envidia.

Línea 3

Las asas del caldero han cambiado de lugar: no se puede mover y tu avance se detiene. La carne de faisán, grasa y buena, no se come. Pero cuando llega la lluvia, desaparece el motivo de arrepentimiento: el final puede ser favorable. Algo valioso está atascado por un detalle. Pregúntate qué asa necesita arreglo.

Línea 4

Las patas del caldero se rompen y el contenido, destinado al soberano, se derrama. Te sonrojas de vergüenza. Mal resultado. Es la imagen de quien se echa encima más de lo que puede sostener y falla justo cuando importa. No es una condena, es una advertencia. Pregúntate si has aceptado una tarea para la que no tenías los apoyos suficientes.

Línea 5

El caldero tiene asas amarillas con anillas de metal. Hay ventaja en mantenerte firme y recto. Es una imagen de equilibrio y utilidad: se puede llevar y servir sin dificultad. Cuando lo esencial está bien montado, el resto fluye. Pregúntate qué asas has colocado bien en tu trabajo para que lo que haces pueda llegar a otros con facilidad.

Línea 6

El caldero con anillas de jade: es muy buena señal, con ventaja en todo lo que emprendas. Es la imagen de lo que se ha pulido hasta ser tan sencillo como valioso. Ya no hace falta forzar nada. Todo se mueve con suavidad. Pregúntate qué has pulido en ti con los años, y cómo podrías disfrutar de ello sin reclamarlo.

Reflexión

  1. ¿Qué estás cocinando en tu vida y tienes paciencia para que salga bien?
  2. ¿Qué convendría tirar antes de poner algo nuevo?
  3. ¿Qué tarea has aceptado sin los apoyos suficientes?

Los 64 hexagramas