易經I ChingEl Libro de los Cambios☰ 乾 Qián: Cielo, metal, noroeste, padre☱ 兌 Duì: Lago, metal, oeste, hija menor☲ 離 Lí: Fuego, fuego, sur, hija mediana☳ 震 Zhèn: Trueno, madera, este, hijo mayor☴ 巽 Xùn: Viento, madera, sureste, hija mayor☵ 坎 Kǎn: Agua, agua, norte, hijo mediano☶ 艮 Gèn: Montaña, tierra, noreste, hijo menor☷ 坤 Kūn: Tierra, tierra, suroeste, madre

64 未濟 Wèi Jì Antes de la Consumación

Juicio

Todavía no está hecho. Estás a punto de cruzar, y la imagen es una zorra joven que casi llega a la otra orilla y se moja la cola justo al final. Hay progreso posible, pero un descuido en el último tramo lo echa a perder. No te fíes de lo cercano que parece el final. Pregúntate qué te falta aún por cuidar, y qué impaciencia te empuja a dar por cerrado lo que no lo está.

Imagen

El fuego arde arriba y el agua queda abajo: cada uno en su sitio, y por eso no se encuentran. El sabio distingue con cuidado las cualidades de las cosas y el lugar que a cada una le corresponde. Para completar algo, primero hay que ordenar: cada elemento donde pueda funcionar. Pregúntate qué está fuera de su sitio en lo que quieres terminar, y qué ajuste sencillo lo pondría en orden.

Líneas

Línea 1

Te mojas la cola, como la zorra de la imagen. Hay motivo de lamento. Te lanzas sin medir la corriente. No es un desastre, pero sí una advertencia: la prisa te adelanta a tus fuerzas. Pregúntate en qué has empezado antes de saber si podías terminar, y cómo podrías ir más despacio sin perder el impulso.

Línea 2

Frenas la rueda de tu carro, arrastrándola hacia atrás. Con firmeza y rectitud, suele ir bien. Retener el impulso es difícil, pero aquí es lo sensato: no corres, te contienes y esperas el momento. Es buena gestión del propio ritmo. Pregúntate dónde necesitas frenar la rueda, y qué te dice tu prisa sobre lo que temes perder.

Línea 3

Lo que había que arreglar sigue sin arreglar, y avanzar así lleva al mal. Aun así, hay ventaja en cruzar el gran río. Parece contradictorio: no es lo mismo avanzar sin resolver que atreverte a una travesía grande con los medios adecuados. Pregúntate qué queda pendiente antes de dar el paso grande, y qué necesitas para cruzar con garantías.

Línea 4

Con firmeza y rectitud pinta bien y desaparece el arrepentimiento. Muévete con energía, como quien emprende una expedición contra la región del Demonio: durante tres años, puede que lleguen recompensas de un gran reino. Es un esfuerzo largo. Pregúntate qué batalla larga estás dispuesto a sostener y si el premio compensa lo que implica.

Línea 5

Con firmeza y rectitud, es buena señal y no hay motivo de arrepentimiento. En ti se ve el brillo de una persona de valor y la sinceridad. Es la claridad de quien actúa con transparencia y tiene confianza en lo que hace. Pregúntate qué brilla en ti cuando actúas con verdad, y cómo podrías mostrarlo más a menudo.

Línea 6

Confías por completo y banqueteas con calma. No hay error. Pero si te aferras a esa confianza hasta meter la cabeza en el agua, como la zorra, es fácil que falles en lo correcto. Estar tranquilo es bueno; dormirse en ello, no. Pregúntate si tu seguridad se ha vuelto exceso, y qué señal podría avisarte antes de mojarte del todo.

Reflexión

  1. ¿Qué te falta aún por cuidar en este último tramo?
  2. ¿Qué está fuera de su sitio en lo que quieres terminar?
  3. ¿Cuándo tu seguridad se convierte en exceso de confianza?

Los 64 hexagramas