易經I ChingEl Libro de los Cambios☰ 乾 Qián: Cielo, metal, noroeste, padre☱ 兌 Duì: Lago, metal, oeste, hija menor☲ 離 Lí: Fuego, fuego, sur, hija mediana☳ 震 Zhèn: Trueno, madera, este, hijo mayor☴ 巽 Xùn: Viento, madera, sureste, hija mayor☵ 坎 Kǎn: Agua, agua, norte, hijo mediano☶ 艮 Gèn: Montaña, tierra, noreste, hijo menor☷ 坤 Kūn: Tierra, tierra, suroeste, madre

7 師 Shī El Ejército

Juicio

Tienes que organizar a un grupo para una tarea difícil: un equipo, una familia, una campaña. Aquí no basta con las ganas. Hace falta firmeza, rectitud y alguien con experiencia al frente, alguien que no necesite demostrar nada. Con eso, es fácil que no cometas errores. Mira quién lidera de verdad y con qué autoridad. Reunir a mucha gente tras un objetivo es un acto serio, y conviene tratarlo como tal.

Imagen

El agua se recoge en el interior de la tierra: bajo la superficie tranquila hay una reserva enorme. Así es un grupo bien llevado, que guarda su fuerza hasta que hace falta. La imagen propone cuidar a la gente antes de pedirle nada: alimentarla y formarla, y solo después reunirla. Quien exige esfuerzo sin haber cuidado antes a los suyos gasta su autoridad. Piensa qué has hecho por los tuyos antes de pedirles más.

Líneas

Línea 1

Un grupo se pone en marcha, y lo que cuenta son las reglas con que sale. Si el orden es bueno, el camino empieza bien; si no, se va hacia el mal resultado. Antes de empezar, pregúntate cuál es el objetivo, quién decide y qué límites hay.

Línea 2

Estás en medio del grupo, no por encima. Compartes el esfuerzo con los demás, y eso inspira confianza. No hay error, y quien manda reconoce este trabajo con su favor, una y otra vez. Liderar desde dentro, al lado de quienes trabajan, tiene más autoridad que dar órdenes de lejos. Si te reconocen, recíbelo con sencillez.

Línea 3

El grupo tiene demasiados jefes y ninguno decide. Cada uno cree saber lo que toca hacer, y nadie asume la responsabilidad. De ahí sale el mal. Revisa si en lo que haces mandan varias voces a la vez, y si es así, que decida una.

Línea 4

El grupo retrocede, y eso no es un error. Hay momentos en que avanzar sería una insensatez, y saber retirarse a tiempo es una forma de inteligencia. No lo vivas como una derrota. Reagrupar fuerzas, volver a un punto seguro y esperar tiene sentido cuando las circunstancias no acompañan. Retirarse con orden es mejor que perderlo todo por insistir.

Línea 5

Hay aves en el campo, un daño que se puede atajar sin error. Pero fíjate en quién lleva el mando: si no es la persona adecuada, aunque seas firme y tengas razón, el resultado es malo. Una buena causa en malas manos se estropea.

Línea 6

Al terminar, quien manda reparte los encargos: unos reciben tierras que gobernar, otros la jefatura de un clan. Pero a quien solo busca su beneficio no conviene darle cargos de responsabilidad. Al premiar un trabajo bien hecho, no confundas la recompensa con la autoridad.

Reflexión

  1. ¿Quién lidera de verdad lo que estás haciendo, y con qué autoridad?
  2. ¿Has cuidado a quienes están contigo antes de pedirles más esfuerzo?
  3. ¿Qué decisión estás dejando en manos de varios cuando necesita a una sola persona?

Los 64 hexagramas