易經I ChingEl Libro de los Cambios☰ 乾 Qián: Cielo, metal, noroeste, padre☱ 兌 Duì: Lago, metal, oeste, hija menor☲ 離 Lí: Fuego, fuego, sur, hija mediana☳ 震 Zhèn: Trueno, madera, este, hijo mayor☴ 巽 Xùn: Viento, madera, sureste, hija mayor☵ 坎 Kǎn: Agua, agua, norte, hijo mediano☶ 艮 Gèn: Montaña, tierra, noreste, hijo menor☷ 坤 Kūn: Tierra, tierra, suroeste, madre

14 大有 Dà Yǒu La Gran Posesión

Juicio

Tienes mucho: recursos, posición, fuerza, o simplemente un buen momento. Hay un gran progreso. Pero tener mucho no es el final del camino, es el comienzo de otra responsabilidad. Lo que posees te pide cuidado y buen uso. Pregúntate qué haces con lo que tienes y para quién. Lo grande, mal llevado, se vuelve pesado. Bien llevado, se reparte y se agradece.

Imagen

El fuego arde sobre el cielo y todo queda iluminado: nada permanece oculto. Con tanta luz es fácil ver lo que está bien y lo que está mal. Toca atajar lo malo y dar lugar a lo bueno, en armonía con la naturaleza excelente que se recibe. No se trata de juzgar a nadie, sino de elegir con claridad qué se apoya y qué se deja. Cuando tienes mucho, elegir bien es la mayor responsabilidad.

Líneas

Línea 1

No te acercas a nada que te dañe, y no hay error. Aún tienes poco, y tampoco hay mucho que perder. Pero reconoce las dificultades de tu posición: con esa conciencia, es fácil no errar hasta el final. Empezar con pocos recursos te enseña a no dar nada por supuesto.

Línea 2

Un carro grande, cargado de cosas. Donde vayas, no hay error. Es una imagen de capacidad: tienes con qué llevar lo que otros necesitan. No lo uses para impresionar, sino para transportar. Pregúntate qué carga podrías llevar para alguien que no puede con ella. Los recursos que tienes cobran sentido cuando sirven, y no solo cuando se exhiben.

Línea 3

Un príncipe ofrece sus presentes al Hijo del Cielo: da lo suyo a algo mayor que él. Quien solo mira su propio provecho no está a la altura de esa tarea. Pregúntate a qué causa mayor que tú podrías dar parte de lo que posees, sin esperar nada a cambio.

Línea 4

Tienes recursos enormes y los mantienes bajo control. No hay error. Es la imagen del poder bien medido: no se esfuerza por demostrar lo que tiene ni lo usa por usarlo. Contener lo que podrías hacer es más difícil que hacerlo. Pregúntate cuánto de lo que posees necesitas mostrar, y cuánto te conviene guardar para cuando haga falta de verdad.

Línea 5

Tu sinceridad recibe la de los demás: confías en ellos y ellos en ti. Conserva además una dignidad serena, una autoridad natural. Es buena señal. Quien se muestra cercano, pero con respeto, atrae lealtad auténtica. Pregúntate si tu cercanía da seguridad y tu firmeza da confianza.

Línea 6

Te llega ayuda del cielo, y hay ventaja en todo. Es la señal de quien, habiendo actuado con rectitud, recibe lo que no puede conseguir por sí mismo. Hay algo que te sostiene y que no controlas. Recíbelo con gratitud y sin orgullo, y pregúntate a quién debes dar las gracias.

Reflexión

  1. ¿Qué haces con lo que tienes, y a quién le sirve?
  2. ¿Cuánta de tu fuerza necesitas mostrar y cuánta puedes simplemente guardar?
  3. ¿Qué ayuda has recibido sin reconocerla del todo?

Los 64 hexagramas