易經I ChingEl Libro de los Cambios☰ 乾 Qián: Cielo, metal, noroeste, padre☱ 兌 Duì: Lago, metal, oeste, hija menor☲ 離 Lí: Fuego, fuego, sur, hija mediana☳ 震 Zhèn: Trueno, madera, este, hijo mayor☴ 巽 Xùn: Viento, madera, sureste, hija mayor☵ 坎 Kǎn: Agua, agua, norte, hijo mediano☶ 艮 Gèn: Montaña, tierra, noreste, hijo menor☷ 坤 Kūn: Tierra, tierra, suroeste, madre

20 觀 Guān La Contemplación

Juicio

Imagina a quien se ha lavado las manos antes de la ofrenda, pero aún no ha ofrecido nada: está en el momento de mayor atención. Así te toca estar ahora, con sinceridad y con una dignidad serena que se hace respetar sin imponerse. Contemplar no es mirar sin más: es detenerte a ver qué hay delante y qué hay dentro. Pregúntate qué necesitas ver con calma antes de dar el siguiente paso.

Imagen

El viento recorre la tierra y todo lo roza: nada se le escapa. Los antiguos reyes recorrían las distintas regiones para ver cómo vivía la gente, y después daban sus enseñanzas. Primero observar, luego decir. Es un orden que sirve hoy: antes de aconsejar, corregir o decidir por otros, ve cómo viven realmente. Pregúntate cuánto de lo que opinas lo has visto con tus propios ojos.

Líneas

Línea 1

Miras como un muchacho: de lejos y sin entender del todo. Para quien aún no tiene responsabilidad, no es reprochable; para quien debería ver más, es motivo de lamento. Pregúntate si estás mirando por encima algo que merece más atención.

Línea 2

Miras por una rendija de la puerta: ves solo una parte. Sirve a quien se recoge en lo suyo con firmeza, pero es poco para quien debe ver más. Pregúntate si tu punto de vista se ha vuelto estrecho y qué verías abriendo un poco más la puerta.

Línea 3

Observas el curso de tu propia vida y decides según eso si avanzar o retroceder. En vez de seguir por inercia, te preguntas dónde estás. Mira lo que has vivido, qué te ha dado y qué te ha costado, y con eso decide. Pregúntate hacia dónde apunta lo que llevas hecho.

Línea 4

Contemplas el esplendor del reino y te conviene acercarte a quien lo dirige, como invitado. Estás ante algo grande y puedes aprender de ello. Acércate a quien hace las cosas bien y deja que te enseñe lo que no sabes. No tengas vergüenza de pedir lugar en esa mesa. Pregúntate de quién puedes aprender más y si te estás acercando.

Línea 5

Contemplas el curso de tu propia vida y no cometes error. Quien se mira con honestidad no se pierde. Esta mirada es más exigente que la anterior: no solo ves dónde estás, también te preguntas qué has hecho de ello. Pregúntate qué te sorprende al verte desde fuera, y si eso que ves es lo que querías ser.

Línea 6

Contemplas tu carácter para ver si de verdad es el de una persona de valor. No cometes error. Es la contemplación más difícil: examinarte sin defender lo que eres ni castigarte. Pregúntate qué cualidades tuyas sostendrías ante cualquiera y cuáles prefieres no mirar. Mirarte con claridad es la única forma de seguir creciendo sin engañarte.

Reflexión

  1. ¿Qué necesitas ver con calma antes de dar el siguiente paso?
  2. ¿Qué parte de tu situación estás mirando solo por una rendija?
  3. ¿Qué cualidad tuya sostendrías ante cualquiera y cuál prefieres no mirar?

Los 64 hexagramas